
Bendito el lugar
y el motivo de estar ahí.
Bendita la coincidencia.
Bendito el reloj
que nos puso punto a la i.
Bendita sea tu presencia.
Bendito Dios
por encontrarnos en el camino
y de quitarme esta soledad
de mi destino.
Bendita la luz.
Bendita la luz de tu mirada.
Bendita la luz de tu mirada
desde el alma...
(Maná)