He pedido pintar este cielo para tí. De antemano se que no será expuesto ni en el Prado, ni en el Louvre, ni en la Galería Nacional de Londres... Ya se que no lo ha pintado Van Gogh, ni Gauguin, ni Renoir,... También doy por hecho que nunca se pagarán millones por él. Tan sólo me basta ver el brillo de tus ojos y una sonrisa en tu cara.